Área Infatil / Juvenil

LO VOY A ENTEDER Y PODER AYUDAR

Los métodos terapéuticos en la psicoterapia infantil tienen objetivos similares a los planteados con jóvenes y adultos. Sin embargo el abordaje es diferente, con una implicación directa de la familia y un gran protagonismo del juego con un uso terapéutico. Abordamos la evaluación y el tratamiento de los problemas psicológicos del niño/a o adolescente desde sus propias características individuales y su entorno inmediato. Los motivos de consulta, varían de acuerdo a la franja de edad del menor:

En los niños y niñas en edad preescolar (de uno a seis años) los motivos más comunes de consulta refieren los problemas de conducta (comportamiento desafiante, berrinches, etc.), los miedos y la ansiedad (ansiedad de separación, terrores nocturnos, miedo a los entornos desconocidos, etc.) o el control de esfínteres (enuresis y encopresis).

En las niñas y niños en edad escolar (de seis a once años) las problemáticas más frecuentes surgen en la adaptación al medio escolar, la relación o integración con el grupo de iguales o la propia familia. Los motivos más frecuentes de consulta son problemas de conducta, ansiedad, estado de ánimo o trastornos por déficit de atención con o sin hiperactividad.

Ya en la preadolescencia (de 12 a 14 años), emergen problemas con la imagen, el rendimiento académico, la conducta alimentaria, conductas antisociales, integración en el grupo de iguales, etc.

La adolescencia implica una etapa de transición de la infancia a la edad adulta que conlleva un proceso de adaptación, muchas de las dificultades surgen a partir del proceso de construcción de la propia identidad, resultando en problemas para aceptar la propia imagen, trastornos de la conducta alimentaria, problemas de relación en el ámbito familiar, social o académico, ansiedad, estado anímico decaído, etc.

Todas las sesiones tienen una duración aproximada de 60 minutos. La frecuencia entre las mismas se adecúa a la necesidad y disponibilidad de cada paciente. Generalmente se comienza con una frecuencia semanal o quincenal que pasará a ser más distanciada cuando se perciben mejorías significativas.