Adultos

PUEDO RESOLVERLO

El sufrimiento o el conflicto se dan en todas las etapas de vida de la persona. No es necesario padecer un trastorno psicológico definido bajo una etiqueta clínica concreta. La terapia psicológica está dirigida a personas que en mayor o en menor grado sienten ansiedad, depresión, estrés, inseguridad, baja autoestima, vacío, miedo, fobias, obsesiones, confusión, dependencia, ira, duelo, etc.

El proceso terapéutico se diseña de manera individualizada y la persona que acude a terapia es parte activa en el mismo. La intervención sigue por tanto las necesidades y situación específica de cada persona y se rige bajo criterios de respeto, empatía y privacidad. El enfoque terapéutico es de tipo cognitivo conductual teniendo en cuenta las emociones en la integración de la terapia. Donde la persona aprende a adquirir el control tanto de sus pensamientos como de su conducta, y por tanto, un mayor equilibrio emocional y una mayor percepción de armonía sobre su vida.

Todas las sesiones tienen una duración aproximada de 60 minutos. La frecuencia entre las mismas se adecúa a la necesidad y disponibilidad de cada paciente. Generalmente se comienza con una frecuencia semanal o quincenal que pasará a ser más distanciada cuando se perciben mejorías significativas.